No es muy largo este.
Todo comienza que yo estaba en el buffet de una facultad a la que concurría, tenía pinta de pub irlandés: adentro todo hecho de madera (muebles, columnas, las paredes, techo, piso, todo), iluminado con luces amarillas, sonidos de personas tomando y ruido de voces. Bar. También había como olor a barniz. Resulta que en una esquina había una escalera de madera, angosta, corta y no muy alta, el piso del último escalón me llegaría a la frente. Que daba a una puerta de madera también, igual de angosta - no era como las puertas comunes, era una que se notaba que había sido construida a partir de varias tablas de madera. La cosa es que ahí arriba estaba el centro de estudiantes, pero era como medio VIP, no todos podían entrar. No se porqué yo tenía que subir, creo que era para discutir algo entre varios. Subo.
No me acuerdo que pasó allá arriba, como era o quienes estaban. Solamente me acuerdo que no fue una buena situación. Cuando salgo de la reunión, me voy del bar.
Afuera era de noche, estaba adentro de una especie de campus. El predio parecía de varias hectáreas, había varios edificios de la universidad esparcidos, de dos a tres pisos, con torres o altillos, paredes de ladrillo expuesto y techos de teja, viejos pero bien conservados. Había sendas anchas que atravesaban todo el predio, hechas de piedras o adoquines, como algunas calles viejas de capital, a los costados había faroles antiguos negros con luces blancas, cada tanto había bancos de metal también negros. El resto del espacio estaba cubierto por césped verde, corto y bien cuidado y unos cuantos árboles esparcidos.
El ambiente estaba cardado de rocío mientras yo caminaba por la senda, después de caminar un rato llego a un cruce de sendas, que convergían en una plazoleta, un círculo adoquinado con una gran fuente en el medio. Atravieso la plazoleta y me cruzo con un hombre que iba en sentido transversal mío. No levanta la mirada para mirarme. Mucho no me importa, yo no paro de caminar.
Sigo caminando por la senda y miro hacia la derecha un poco en diagonal hacia atrás, estaba el lateral de un edificio que acababa de pasar con unos árboles que estaban al lado. Arriba estaba la luna tapada por unas nubes en distintas tonalidades desde el negro al gris e iluminadas en los bordes por la luna, no había estrellas, no se veían. Como yo seguía caminando iba cambiando el ángulo en el que miraba las cosas, que se acomodaban diferente, hasta que el conjunto de árboles/edificio/nubes forma la figura de un caballo parado sobre a las patas traseras (aunque solo se veía la cabeza y las patas delanteras), enorme y mirándome de frente. Era una mezcla de un esqueleto de caballo y una gárgola, totalmente inquietante. La imagen duró solo una fracción de segundo, porque yo me seguía moviendo.
Me desperté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario